martes, 10 de mayo de 2011

SALUD MENTAL EN AMÉRICA LATINA

AL MENOS UNA DE CADA CUATRO PERSONAS SUFRIRÁ UN TRASTORNO MENTAL A LO LARGO DE SU VIDA




Los trastornos neurológicos representan el 21 por ciento de las enfermedades globales en América Latina y el Caribe, pero la parte del presupuesto en salud de los países del área dedicada a ellos es ínfima. En Uruguay, dijo el subsecretario de Salud Pública Jorge Venegas, ocho de cada diez trabajadores de la salud padecen problemas mentales.

Esos datos fueron brindados durante la conferencia “Salud mental en América Latina y el Caribe. La estrategia de la Organización Panamericana de la Salud”, desarrollada este jueves en la sede del Ministerio de Salud Pública (MSP), en Montevideo.

Jorge Rodríguez, coordinador del Programa de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OPS/OMS, remarcó que la incidencia de los trastornos mentales sobre la carga global de enfermedades es mayor en América Latina y el Caribe que en la media del planeta: 14 contra 21 por ciento.
El 39 por ciento de las discapacidades que sufren los latinoamericanos y caribeños se debe a enfermedades mentales, al tiempo que unas 63 mil personas terminan suicidándose cada año en el área, alertó.

Sin embargo, menos del 1 por ciento del presupuesto de la salud de las naciones de la región es dedicado a las enfermedades mentales, cuando la mayoría del gasto de salud corresponde a los hospitales psiquiátricos.
Rodríguez considera fundamental acortar la brecha que existe entre las personas enfermas y que reciben tratamiento y aquellas que no acceden al sistema de salud, también en este plano.

Como ejemplo citó que casi el 70 por ciento de las personas con trastornos relacionados con el consumo de alcohol no reciben tratamiento.
Es responsabilidad de los gobiernos estudiar la estructura del gasto a nivel de los servicios de salud, remarcó.

Es imprescindible, dijo, tratar en mucho mayor medida que lo que se hace actualmente la dimensión psicosocial de las enfermedades mentales, partiendo de la base que muchas personas que padecen de depresión o de ansiedad terminan contrayendo males mayores como distintos tipos de cáncer o enfermedades coronarias.

En Uruguay, afirmó la coordinadora del Área de Promoción y Prevención en Salud del MSP, Pilar González, la salud mental es un “tema prioritario” para las autoridades sanitarias. Un plan nacional en esta materia está siendo diseñado, indicó.

Jorge Venegas destacó la “multidimensionalidad” del problema, que no puede ser abordado desde una sola disciplina.