domingo, 1 de mayo de 2011

Proclama de José Artigas a sus "Compatriotas", Mercedes, 11 de abril de 1811.

El 15 de febrero de 1811 Artigas desertó de las fuerzas españolas para plegarse al movimiento de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires. Todos sabían que su apoyo era decisivo para sublevar a la campaña oriental. Para el Comandante españolista Salazar, Artigas era "el coquito de toda la campaña", aludiendo de esta forma a su liderazgo. Lo mismo aseguraba Mariano Moreno en su Plan de Operaciones, recomendando vivamente la obtención de su apoyo a la causa revolucionaria.

La Junta de Buenos Aires lo había recibido con gran beneplácito, otorgándole el grado de Teniente General y dándole apoyo para organizar las fuerzas. Enterado de los levantamientos armados que habían dado inicio formal al levantamiento en la campaña oriental, Artigas regresa de inmediato e instala su cuartel general en Mercedes. Desde allí dirigiría el 11 de abril su primera proclama pública.


En dicha proclama Artigas habla en nombre de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires ("que tan dignamente nos regenta) y del rey Fernando VII ("nuestro amado xefe"), para convocar a la lucha contra "esos genios díscolos opresores de nuestro suelo" que apoyaban al "despótico" Virrey Elío en Montevideo. Informa acerca de la ayuda proporcionada por la Junta bonaerense ("dinero, municiones y tres mil patriotas") y termina con una arenga dirigida a la sublevación de "todos los patriotas caracterizados de la campaña".

Sus palabras confirman la firmeza de su llamado y sus dotes de caudillo. "Unión, caros compatriotas, y estad seguros de la victoria. (…)… y tiemblen esos tiranos de haber excitado vuestro enojo, sin advertir, que los americanos del sud, están dispuestos a defender su patria; y a morir antes con honor, que vivir con ignominia en afrentoso cautiverio".


Sin anacronismos y desde una lectura contextualizada de las fuentes documentales, la mejor manera de recordar estos hechos es profundizar sobre el sentido preciso de los conceptos y de las palabras utilizadas en aquellos momentos, a los efectos de recuperar la contingencia histórica de los hombres y de sus compromisos.

Por Claudia Amengual y Gerardo Caetano.