martes, 19 de octubre de 2010

Los afrodescendientes en Uruguay tienen los peores índices sociales


Piden incorporar preguntas al censo para definición de políticas


EDUARDO DELGADO

Los afrodescendientes en Uruguay registran los peores índices en educación, empleo y vivienda. Según expertos, las políticas universales son insuficientes para superar inequidades y es necesario tomar medidas específicas para esa población.

Para Silvia García, directora del Proyecto Regional Población afrodescendiente de América Latina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) las políticas universales han demostrado en muchos países de América Latina que no son suficientes, porque no alcanzan a toda la población.

"Yo uso una metáfora futbolística, la de la cancha desnivelada, en esos casos para el que está arriba es más fácil hacerle un gol al que está abajo. Entonces las políticas universales suponen que la cancha está nivelada, que estamos todos al mismo nivel, y esa es una presunción errónea, porque la cancha está desnivelada. Las políticas universales en ese sentido no son suficientes",
expresó.

"Los gobiernos, los estados, tienen que empezar a pensar, como hace Brasil en algunos casos, en tener políticas focalizadas para aquella población que está en la parte de abajo de la cancha", destacó García a El País en Managua, ciudad que el pasado seis de octubre fue sede del taller "Derechos de la población afrodescendiente de América Latina: Desafíos para su implementación", del que participaron investigadores académicos y periodistas de diferentes países.

La profesora de la Universidad de Córdoba (Argentina) María José Becerra, fue quien realizó el informe "Implementación de los pactos y los convenios internacionales relacionados con los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales de la población afrodescendiente de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay para el PNUD.

Consultada por El País, la especialista señaló como positivo la existencia en Uruguay de organismos, instituciones y secretarías relacionadas a la temática de los afrodescendientes. "Pero el tema es la capacidad real de acción de estos organismos, que depende básicamente del presupuesto que tengan y que en general es poco o nulo, de los apoyos que tengan y hasta del lugar físico donde funcionen", señaló.

Becerra también recordó que el gobierno entrega becas de estudio para afrodescendientes, "pero resulta que son pocas y se reducen a un mínimo de estudiantes de posgrado". "Decime cuántos estudiantes de posgrado afrodescendientes pueden llegar, en vez de dar esas becas en primaria, secundaria y universidad", acotó.

Resaltó que Uruguay tiene un nivel de cobertura primaria mayor que otros países en cuanto alfabetismo, computadoras y salud.

"El Plan Ceibal no es una política dirigida a los afrodescendientes, pero incide en ellos porque los niños afrodescendientes en general reciben las computadoras y eso eleva su nivel. Si tenés al 100% de los niños escolarizados en el ciclo primario, es que también tenés escolarizado a todos los niños afrodescendientes", expresó.

Para Becerra es necesario "darles más presupuesto a los organismos y que estos tengan una articulación con la academia. Porque te encontrás con que se replican muchas actuaciones porque no hay un conocimiento real". Consideró que esta "es una falencia de la academia, no se hace la suficiente de lo que nosotros llamamos la extensión hacia el medio, de mostrar lo que se trabajó. Porque no tiene sentido que los datos e información que tenemos sólo los leamos entre nosotros. Eso es una carencia de la universidad, pero el Estado debería intentar que haya un camino más fluido".

A esto sumó la necesidad de "tener más contacto con la realidad, ver necesidades concretas para intentar darle respuesta". "Se necesita mayor articulación entre los movimientos, el Estado y la academia, cuando se realizan las políticas, escuchar a los movimientos de afrodescendientes y a la academia y ahí hay una falla".

El director de Derechos Humanos del ministerio de Educación y Cultura Javier Miranda -quien el 14 de septiembre pasado suspendió el lanzamiento del Plan Nacional contra el Racismo y la Discriminación tras discrepancias con organizaciones de afrodescendientes que denunciaron desvíos de fondos destinados a políticas para afrodescendientes para otros fines- no respondió a las consultas realizadas por El País.

El único afrodescendiente en un cargo jerárquico de gobierno con visibilidad pública es el subsecretario de Industria y ex diputado Edgardo Ortuño, quien es profesor de historia e impulsó proyectos de ley referidos a los afrodescendientes.

Censo. Los expertos coinciden en la necesidad de tener datos de censos sobre la población afrodescendiente -una falta en toda la región que en algunos países comienza a subsanarse- para luego definir políticas. En Uruguay, el censo del próximo año incluirá por primera vez una pregunta sobre ascendencia.

Tanto García como Becerra indicaron que para lograr resultados positivos en el censo, es necesaria una campaña de sensibilización previa.

Según García, la encuesta permanente de hogares "es muy buena y se pueden sacar datos de ahí", pero "se tiene que incorporar la pregunta en el censo". Sostuvo que se debe hacer con una campaña previa de sensibilización, porque los países que no las hacen o son muy breves "tienen fallas en el autorreconocimiento, porque todo se basa en el autorreconocimiento".

"No hay estadísticas de esto porque no hay un reconocimiento social. Según algunos informes que me sorprendieron, en Uruguay en general los niños no se reconocían afrodescendientes, entre 20 y 45 años sí se reconocen y los mayores de 45 no se reconocen como afrodescendientes. ¿Estos jóvenes y adultos que se reconocen afrodescendientes nacieron de dónde si sus mayores no se reconocen así? Esto tiene que ver con un trabajo que se ha hecho en Uruguay y por ello se reconocen", dijo Becerra.

A una campaña de sensibilización "larga, que llegue a todos, que incluya radio y televisión", García agregó el trabajo con los cientistas, "tienen que saber preguntar y aprender a que lo que le contesten van a poner efectivamente".

Expertos: Es necesario articular más entre el Estado, la academia y las organizaciones.

Un desafío para los gobiernos
Ricardo Changala es uruguayo y desde hace más de 13 años trabaja como asesor en derechos humanos del Sistema de Naciones Unidas, actualmente lo hace en Nicaragua.

"El tema de los afrodescendientes tiene que ver fundamentalmente con un tema de expresión y de discriminación social histórico de nuestro continente. Por la forma en que ingresaron al continente, la estructura estatal que se dio, han sido colectivos y personas que han quedado marginados completamente de la vida pública de los sectores dominantes. Hay una agenda de retrasos históricos de todo tipo muy importante", afirmó.

"Es un desafío enorme para los países, los sistemas políticos y las organizaciones sociales estar a la altura de las demandas que hoy están sobre la mesa", añadió.

Changala remarcó la necesidad de que el sistema educativo "también incluya su cosmovisión, su manera de ver el mundo, su idioma, su lenguaje, sus perspectivas, sus historias". "Si no le aseguramos a la gente mínimas condiciones de vida, todo esto es poesía. Si como vemos en las estadísticas los afrodescendientes son siempre los que están peor en todo, nunca están en los gobiernos, nunca están en los ministerios, rara vez están en los parlamentos. Siempre están peor en las estadísticas de lo que quieras, desocupación, salud, etcétera. Ahí tenemos un debe clarísimo que hay que revisar", concluyó.


El País Digital
Fuente: http://www.elpais.com.uy/101018/pnacio-522570/sociedad/los-afrodescendientes-en-uruguay-tienen-los-peores-indices-sociales