martes, 22 de noviembre de 2011

Innovación en productos genera impacto positivo en el empleo

Las empresas que mejoraron la oferta existente fueron las que más contrataron personal
22.11.2011.
Fuente: elobservador.com.uy

La generación de nuevos productos o la mejora de la oferta existente de las empresas proveedoras de servicios locales exhibe un impacto positivo en la creación de puestos de trabajo, según señala una reciente investigación.



Sin embargo, los efectos sobre la contratación de personal por parte de las empresas innovadoras varían según la calificación del trabajador y llega a ser negativo en algunos casos.



El estudio “Innovación, tamaño de empresa, intensidad del conocimiento y generación de empleo: la evidencia para el sector servicios en Uruguay”, elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) presentado ayer en el Foro de Innovación de las Américas, reveló que entre 2004 y 2009 las empresas innovadoras uruguayas aumentaron su plantilla laboral más que el resto de las firmas.



La confección de nuevas ofertas de servicios o la mejora de aquellos existentes fue lo que más influyó en el crecimiento de la demanda laboral de las empresas durante el período considerado.



Del 10,4%, que fue el aumento del empleo promedio anual del total de empresas, entre 4,7 y 6,1 puntos porcentuales correspondieron a “las mejoras de productividad en la producción de productos existentes”, de acuerdo a lo concluido en la investigación.



La contribución en la generación de empleo de la creación de nuevos servicios ofrecidos explicó entre 0,5 y 1,6 puntos porcentuales del incremento general.



Por su parte, la adopción de métodos de producción nuevos o la mejora de los procesos vigentes, así como la incorporación de formas de organización y gestión novedosas, experimentó una contribución casi nula al aumento del empleo entre 2004 y 2009 (entre 0.1 y 0.4 puntos porcentuales).



No obstante, las prácticas innovadoras aplicadas por las empresas uruguayas proveedoras de servicios mostró un impacto favorable sobre la mano de obra calificada en todos los casos, no así sobre los trabajadores sin calificación, según concluye el estudio de Cinve.



“La innovación en producto influye positivamente en ambos (tipos de trabajador)”, aunque “el coeficiente es menor para los no calificados”, por lo que ese tipo de práctica empresarial “es más complementaria al trabajo calificado”.



Para la mano de obra no calificada, el informe señala que los efectos sobre la contratación de ese tipo de personal por la innovación en los procesos u organizaciones fue negativo, mientras que para los trabajadores calificados el impacto fue nulo.

“Esto tiene implicancias para la formulación de políticas públicas”, explicó Diego Aboal, director de Cinve, al presentar el estudio en el evento.



En ese sentido, sostuvo que “las políticas de capacitación laboral pueden ser necesarias para los trabajadores calificados”.



Tecnología.

Por otro lado, la investigación reveló que 68% de las firmas que innovaron lo realizaron a través de la compra de tecnología, mientras que 2% lo hizo mediante creación propia. El 30% restante combinó ambas modalidades.



Sin embargo, generación de tecnología propia no implica una mayor incorporación de personal, al tiempo que la adquisición provoca un efecto positivo pero no de importancia.



La estrategia combinada es la que registra el mayor impacto -positivo y significativo- sobre la crecimiento del empleo.



El personal de alta calificación representa 25% de la plantilla de las empresas uruguayas -en el caso de la industria alcanza el 10%-, mientras que en el caso de las innovadoras el guarismo asciende a 34%, según el estudio.



Por otra parte, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, afirmó ayer -al participar del Foro de Innovación de las Américas que se desarrolla en el Latu- que “la tecnología no es un dato de la realidad” y centró en la influencia de la política económica sobre las decisiones de las personas y organizaciones en materia de mejorar las capacidades el núcleo medular de la innovación.



“El pensamiento convencional de la economía ha hecho de la tecnología un problema casi accesorio, en el cual las funciones de producción o las tecnologías en las cuales se apoyan las decisiones de producción de las empresas son datos que no aportartan esencialmente nada”, expresó.



Lorenzo se mostró convencido de que “no es en absoluto tribial el problema de cómo se gestan los cambios tecnológicos y las decisiones de las empresas”.



El ministro agregó que en el pasado, la experiencia de planes industriales, que significaron “un enorme esfuerzo pensando en el interés general, en muchas oportunidades fue capturados, apropiado por los propios actores de esos procesos”.