sábado, 2 de junio de 2012


La residencia presidencial de Uruguay se ofrece como refugio para indigentes

Publicado el 1 jun 2012. Archivado bajo Internacionales.
El lujo refinado, los parques que la rodean, los muebles de estilo, la arquitectura palaciega, son y han sido sinónimos de la residencia presidencial uruguaya, en el barrio El Prado de Montevideo. Conocida como ‘la casa de Suárez y Reyes’ (debido a su ubicación en la intersección de ambas calles de la capital del país), lejos de las reuniones presidenciales, las recepciones a la hora del té, las tertulias de las primeras damas, ahora el presidente José Mujica quiere darle otro uso a la fastuosa mansión.
Mujica ofrece la mansion como alternativa para las personas que viven en la calle.
Y de hecho ya la ha ofrecido como alternativa para las personas que viven en la calle.
El proyecto es idea y obra del presidente, que ha sorprendido a propios y extraños con la intención de que el ministerio de Desarrollo Social (Mides) tenga en cuenta las instalaciones de la casona para personas que viven en la calle, indigentes que ante el advenimiento del crudo invierno puedan utilizar algunas de las instalaciones. De acuerdo al semanario ‘Búsqueda’, la utilización sería posible en caso de que no fueran suficientes los refugios planificados en diversos lugares de Montevideo.
El 21 de junio comienza el invierno en el hemisferio sur, y es el momento en que el ministerio de Desarrollo Social atiende con mayor atención a las personas que viven en la calle. Les brinda refugio, comida y atención sanitaria, y lo hace en espacios pretederminados como casonas o albergues. Mujica pidió que la casa presidencial se incluyera como alternativa. Se cita que el presidente ordenó que “de ser necesario” la barbacoa ubicada en el patio de la residencia presidencial sea utilizada para albergar a los que no tienen hogar.
Hasta tal punto las intenciones de Mujica apuntan en tal sentido, que el 24 de mayo ofreció el palacete para que una madre con su hijo fueran cobijados en el espacio presidencial. Sugirió al Mides tal posibilidad, pero finalmente la solución se encontró en un refugio del ministerio.
La casona de Suárez y Reyes es el lugar donde habitualmente vivieron los mandatarios uruguayos, pero comenzó a declinar su uso al asumir la izquierda en el gobierno, Tabaré Vázquez y ahora José Mujica. Ambos prescindieron del uso de la misma, a excepción de algunas reuniones con dignatarios extranjeros o en su momento reuniones del Consejo de Ministros.
Todo lo contrario sucedió con los anteriores presidentes, que de hecho llegaron a vivir con sus familias en el lugar. Dos de los últimos presidentes que la utilizaron fueron Julio María Sanguinetti y especialmente Luis Alberto Lacalle, cuya primera dama inclusive se mudó hacia allí con todos sus hijos. En su momento la primera dama Martha Canessa de Sanguinetti dijo que “la residencia de Suárez y Reyes tiene la dignidad de una casa que representa al país, la jerarquía que tienen todas las presidencias del mundo, y un sentido institucional”.
El palacio es obra del arquitecto Juan María Aubriot. Fue adquirida en su momento por el alemán Werner Quincke, y desde 1947 funciona como casa presidencial. Cuenta con 42 funcionarios actualmente, suma 3 plantas y es visitada por la población en ocasión del Día del Patrimonio.